lunes, 3 de septiembre de 2012

UNA VÍA DE AGUA...


Es posible tomar una decisión concreta sobre el modo en que queremos seguir viviendo.

Definir cómo quiero vivir, qué quiero hacer.

Clarificar qué puedo aportar, qué dones me acompañan.

Existe, a  cualquier nivel, la posibilidad de unión entre personas para un proyecto común  y concreto.

Para ello aprovechemos certeramente los dones de cada uno en armonía grupal.

Caen límites. Menos condiciones. Saltar al vacío, cuando sea y cómo sea.

Disponibilidad total, renuncia a la violencia y mágica fluidez.

Concedámonos Guía, Oración, atención consciente, apertura, Presente.

Enfoquémonos siempre de nuevo hacia el Amor y la Gratitud.

No es necesario forzar nada…

Equivocarse siempre es bueno…  si sabemos aprender de ello.

Podemos realizar una visión amistosa del Universo, una visión amistosa de uno mismo.

2006

CERCANÍA


Amo a la bandada
Escuchando el silencio
Volando hasta el final
Me dirijo al sol naciente
Hacia el lejano horizonte
Ahí donde nos espera…
Un gran misterio

 Amo a la humanidad
Desde el profundo silencio
Andando hasta el final
Sigo al lucero invisible
Hacia el portal del asombro
Ahí donde nos aguarda…
Una gran sorpresa

2006

TIERRA FUTURA


Una visión que tuve hace algún tiempo sobre el futuro en la Tierra.

La gente es sabia, generosa, abierta, no existe el dinero, pues todo es riqueza. Las actividades de todo tipo están guiadas por mezcla de razón e intuición (claridad mental, fuerza espiritual). No hay escuelas, ni leyes escritas, ni policías. Las leyes son evidentes, universales, mágicas. La escuela es todo el Mundo.

"Un niño cada día sale de su casa cuando le apetece, va donde le apetece y conoce a un carpintero, a un filósofo, o a un jardinero. Le pregunta sobre su actividad y esta persona le dedica unos minutos, 1 día, o 2 años, según convenga y le habla del trabajo, de la vida, de las estrellas y también aprende del niño. El concepto de familia ha cambiado: padres, madres, amigos, hijos,... todos somos hermanos, y todos somos únicos. No hay programas de aprendizaje, ni temarios escolares, ni impuestos...Hay…confianza!, cada uno vive y aprende fluyendo, sintiendo, en paz. Es muy eficiente: todo el mundo encuentra lo que necesita, o lo que necesita aprender. La gente no pertenece a una empresa, la humanidad es la empresa!, las personas no tienen o hacen un trabajo, son el trabajo! La humanidad es el trabajo, el trabajo es la humanidad. El orgullo es noble, la humildad es valiente,..."
2006

HISTORIAS DEL AGUA


El agua, sustancia básica  y propicia para el desarrollo y mantenimiento de la vida, encierra todavía algunos enigmas por desvelar.

En su estructura interna las moléculas de agua, conocidas por la popular fórmula H2O, se agrupan en estructuras macromoleculares, mediante enlaces de puente de hidrógeno,  formando auténticos cuerpos o conglomerados, cuya forma y resistencia viene determinada por la información o vibración a la que está - o ha sido - sometida cada grupo de moléculas. Es decir, la forma contiene la información o la historia  del agua,  o mejor dicho, de cada pequeña porción de agua.

Por otro lado parece que la información puede transmitirse por resonancia de unos cuerpos a otros, de manera que cada vibración (producida por luz, sonido, sustancia, movimiento, campo magnético…) produce o puede producir cambios en las estructuras o cuerpos, en función de su resistencia o estabilidad, modificando sus formas. Esto implica que el agua es claramente “sensible” a los fenómenos descritos (vibraciones).

En estado natural o puro (sin contaminantes) las formas de las estructuras macromoleculares  muestran una tendencia a formar estados ordenados tal y como ha sugerido Masaru Emoto, quién también ha relacionado dichos estados ordenados con emociones o sentimientos que podríamos llamar puros, armónicos o amigables.

Por tanto a través de la transparencia del agua y por su reflejo podemos deducir que la conciencia y su evolución, o conceptos como el amor, se relacionan físicamente con ciertos estados ordenados o formas presentes en los cuerpos del agua,  que podríamos llamar arquetípicas o primigenias y que además le confieren ciertas propiedades en relación con los efectos que producen en organismos vivos.

Esto podría explicar entre otras cosas (o por lo menos estar íntimamente relacionado con), los efectos placebo, las terapias basadas en proyecciones mentales o pensamientos positivos, los beneficios del yoga, la relajación o simplemente el buen rollo, ya que, no lo olvidemos, estamos hechos mayoritariamente de agua.

Si una determinada ordenación de la macroestructura cristalina del agua es capaz de eliminar mayor número de toxinas al pasar por nuestro cuerpo, y si a la vez,  nuestros pensamientos, emociones o actitudes pueden modificar dichos estados de ordenación en un agua externa, sucederá obviamente, como mínimo, lo mismo en nuestro “fuero” interno.

Profundizando un poquito, estas hipótesis o realidades abren además un interesante debate, ya que podemos plantearnos si el pensamiento o conciencia ocurre sobre la base de la fenomenología física o si es más bien al contrario, y resulta que es la realidad física o fenomenológica la que “aparece” soportada por una base mental o de conciencia.

Al final deberemos aceptar que las cosas son como son y procurar salir de las dualidades limitantes, para no enredarnos tanto y “encontrarnos” en el mágico sendero de la luz  que nos conduce, sin duda,  a la verdad.
2007


domingo, 2 de septiembre de 2012

BARRIO SESAMO


Recuerdo de pequeño (¿o era ya grande ?) viendo la evidencia de lo que era grande y lo que era pequeño junto a Epi y Blas.

Bien pues hoy, 30 años después – parecen muchos, pero quizás no son tantos… – debo confesar que no tengo claro qué significa grande y pequeño.

Hace pocos días contemplé con temple un programa de divulgación científica donde se hablaba de la teoría de las cuerdas, que intenta deshacer el bloqueo existente entra la teoría de la relatividad, que se aplica a los objetos llamados macroscópicos o “grandes” y la teoría de la mecánica cuántica que se aplica básicamente al mundo microscópico o “pequeño”.

Nosotros, ¿somos grandes o pequeños?.

Creo que solo es una cuestión de perspectiva, pero claro, esa noción o percepción que nos da una determinada perspectiva es precisamente lo que nos hace cambiar, evolucionar e incluso transmutar nuestro propio ser-realidad,

¿No es un poco pueril o ingenuo o incluso osado  pensar que el universo se ha estructurado en dos formas de funcionar totalmente diferentes  y que la medida o magnitud para pasar de un sistema a otro sea precisamente la del ser humano?

Por otro lado, ¿debemos considerar al universo (o la fenomenología casuística de lo supuestamente físico) como algo separado de la consciencia del hombre?

Parece que sea una cuestión de enfoque. Si enfoco mi visión hacia lo muy pequeño, ocurren cosas mágicas, imposibles… Resulta que para un electrón, que vive en un estado cuántico, nosotros somos simplemente “relativos”, ya que somos enormemente “grandes” y ya sabemos que teoría toca aplicar en ese caso.

Pero si enfocamos  nuestra visión hacia lo que es muy grande, resulta que perdemos la noción del tiempo, el espacio se curva, aparecen enormes y temibles aspiradores de la existencia y nosotros pasamos a ser “cuánticos”, es decir a ser mágicos e imposibles, pudiendo pasar de un estado a otro de forma repentina y recorriendo incluso distancias prácticamente infinitas para nuestras magnitudes de trabajo habituales.

¿Un instante es grande o pequeño?, puede parecer muy pequeño con la perspectiva del tiempo, pero, dado que es lo único que tenemos, y si somos conscientes de ello,  se convierte en algo grande, enorme e inabarcable. ¿O alguien ha sido capaz de pillar a un instante?

Humildemente, pienso que el universo no se equivoca, ni las teorías fallan, sino que las enfocamos de forma errónea, y no hemos sido capaces de incluirnos e integrarnos en nuestras propias teorías.

Quizá debemos mirar lo pequeño desde lo pequeño y lo grande desde lo grande…

El hombre es la medida de todas las cosas, dijo alguien…

Pequeño gran hombre, dijo otro…

En los cristales de Emoto el agua nos muestra también en lo pequeño su grandeza y a la vez, desde lo pequeño, amplia y agranda nuestras mentes, nuestras vidas…

Con un Tsunami el agua desde su grandeza nos hace evidente nuestra pequeñez y desde ahí nos muestra la necesidad de crecer…

El caballero Jedi dice: “Tu enfoque determina tu realidad”

Todo es cuestión de enfoque…

2006